{"version":"1.0","provider_name":"La Senda P\u00farpura","provider_url":"https:\/\/lasendapurpura.es","title":"El arte del buen morir - La Senda P\u00farpura","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"tLBFkEWGgg\"><a href=\"https:\/\/lasendapurpura.es\/index.php\/2018\/09\/15\/el-arte-del-buen-morir\/\">El arte del buen morir<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/lasendapurpura.es\/index.php\/2018\/09\/15\/el-arte-del-buen-morir\/embed\/#?secret=tLBFkEWGgg\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl arte del buen morir\u00bb \u2014 La Senda P\u00farpura\" data-secret=\"tLBFkEWGgg\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Es conocida la importancia de vivir ocupando el propio espacio y el lugar que a cada un@ le corresponde en su sistema familiar para vivir en equilibrio, coherencia y desarrollar el propio potencial de vida. Al respecto he descubierto hace unos meses, a trav\u00e9s de la relaci\u00f3n con mi madre que, aunque haya sido dif\u00edcil o imposible ocupar el lugar adecuado, tal vez por encontrarse dentro de un sistema bastante desestructurado a nivel de v\u00ednculo, nunca es tarde para realizar un movimiento a favor de las corrientes vitales y restablecer el orden natural y arm\u00f3nico de la vida y por ende de las relaciones a\u00fan ya, algunas veces, en el propio lecho de muerte de una de las personas implicadas en dicha relaci\u00f3n. Es incuantificable el efecto sanador de este movimiento para el que parte y para el que se queda. Descubr\u00ed que nunca es tarde si se llega a tiempo antes de la partida y que a\u00f1os de desequilibrio y caos quedan por fin en paz cuando las palabras necesarias son pronunciadas y los l\u00edmites necesarios son puestos desde el amor. En ese momento m\u00e1gico y casi inexplicable, cae el tel\u00f3n de fondo del teatro tantas veces representado y te encuentras por primera vez con la persona que durante tantos a\u00f1os ha representado el papel de ti misma, ah\u00ed a tu lado&#8230; Y la ves y te ve&#8230; Y cada una sale del tan conocido personaje para ocupar su propio lugar&#8230; Y por fin ves a tu madre&#8230; Y...","thumbnail_url":"http:\/\/lasendapurpura.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/IMG-20180915-WA0017.jpg"}